Ep. #3 · 33:32
Lo importante de una clínica veterinaria son las personas
con María Vitoria
María Vitoria, veterinaria, expropietaria de clínica y secretaria del Colegio de Valencia, conversa con Tris Sampayo sobre liderazgo, cuidado del equipo y la soledad de quien dirige.
Pregúntale a cualquier propietario o gerente de clínica qué es lo que más le quita el sueño y casi nunca te dirá un caso clínico. Te dirá personas. El equipo que se va, la conversación pendiente, la decisión que afecta a varias vidas a la vez. María Vitoria conoce ese terreno desde dentro y lo cuenta en este episodio de Vets con Calma con una honestidad poco habitual.
María es veterinaria clínica, fue propietaria de su propia clínica durante años y hoy es secretaria del Colegio de Veterinarios de Valencia. Esa combinación le permite mirar la profesión desde tres alturas distintas: la del clínico que atiende, la del responsable que decide y la del representante institucional que ve patrones. Es una conversación que mezcla las tres miradas sin perder calidez.
El punto de partida es una idea sencilla y profunda: en veterinaria muchas veces no trabajamos de veterinarios, somos veterinarios. La identidad profesional se mete tan dentro que cuesta separarla del resto de la vida. Eso tiene una parte luminosa (vocación, sentido, propósito) y una parte sombría (incapacidad para desconectar, culpa permanente, dificultad para soltar). María nombra las dos.
Después llega el bloque de salud mental y cultura profesional. María plantea algo que importa: el bienestar no puede depender solo de la resistencia individual. Hay personas más fuertes y otras más vulnerables, sí, pero si todo el sistema descansa en aguantar, el sistema está mal diseñado. Hace falta pensar en estructuras, redes de apoyo, cultura interna de las clínicas, y prevención antes de la crisis.
La conversación entra en por qué eligió veterinaria, en cómo ha cambiado la relación con la sociedad y con los clientes en los últimos años, y en lo que aprendió cuando dejó de ser solo veterinaria para ser empresaria. Esa transición tiene curva, y María la cuenta sin disimular las partes feas: aprender de finanzas a la fuerza, gestionar conflictos para los que nadie te preparó, decidir entre lo que es bueno para el paciente y lo que es viable para el negocio.
Hay un capítulo central que muchos van a subrayar: qué va primero en una clínica. Equipo, pacientes, clientes, negocio. María propone su orden y lo argumenta. No es un orden caprichoso, es operativo: si el equipo no está bien, los pacientes no estarán bien atendidos; si los pacientes no están bien atendidos, los clientes no vuelven; si los clientes no vuelven, no hay negocio. Cuidar al equipo no es un detalle bonito, es la base.
De ahí salta a la soledad del gerente, uno de los temas menos hablados de la profesión. El propietario o el responsable es quien sostiene al resto y quien casi nunca tiene a quien sostenerle. María habla de cómo se gestiona esa soledad, de la importancia de tener pares fuera del propio equipo, de buscar comunidad entre otros gerentes.
El cierre se centra en autoliderazgo: cuidarte para poder liderar. No como ejercicio de productividad, sino como condición previa. Si no estás bien, las decisiones que tomas tampoco van a estarlo. Y cuidar incluye cosas tan poco glamurosas como dormir, delegar, pedir ayuda y reconocer cuando una etapa termina.
Un episodio especialmente útil si tienes responsabilidades de equipo o si estás pensando en dar el paso a abrir o gestionar una clínica.
Escucha la conversación completa con María Vitoria. Si lideras o estás pensando en liderar, este episodio te va a ahorrar varios golpes.



