Ep. #6 · 1:09:00
El reconocimiento que necesita la veterinaria
con Gemma Ticó
Gemma Ticó, veterinaria especializada en comunicación del sector porcino, habla con Tris Sampayo sobre identidad profesional, la falta de reconocimiento social de la veterinaria y cómo cuidarse cuando tu trabajo forma parte de quién eres.
Hay profesiones que no se quedan en el trabajo. Se meten en la identidad, en la forma de mirar el mundo, en lo que defiendes y también en cómo te afectan las críticas. La veterinaria es una de ellas, y en este episodio de Vets con Calma Tris Sampayo conversa con Gemma Ticó sobre qué pasa cuando tu profesión forma parte de quién eres… y de aquello que tienes que defender constantemente.
Gemma es veterinaria, especializada en comunicación reputacional para el sector porcino, hija y nieta de ganaderos y fundadora de Agencia Oinkers. Creció cerca del mundo rural y durante mucho tiempo tuvo claro que quería trabajar ahí. Después llegó la comunicación, casi por necesidad, al ver la distancia enorme entre todo lo que pasa dentro del sector y lo poco que muchas veces se conoce fuera.
El episodio gira en torno a la falta de reconocimiento social de la veterinaria. No se trata solo de que la profesión sea poco visible: es que muchas veces se la mira desde fuera con ideas preconcebidas, con desconfianza o directamente con ignorancia sobre lo que implica. Eso pesa. Y pesa de una forma particular cuando tu trabajo no es solo un contrato, sino una parte importante de quién eres.
Hablan de la fragmentación entre ramas de la profesión. La veterinaria de producción animal, la clínica pequeños animales, la sanidad, la investigación… a veces parecen mundos separados, y esa división dificulta que el colectivo hable con una voz fuerte. Gemma plantea que el reconocimiento empieza por contar mejor lo que se hace, y que eso no es marketing vacío: es pedagogía social.
Aparece también el mundo rural como escenario emocional. Crecer entre ganaderos, conocer el trabajo desde dentro, entender los ciclos, las pérdidas, la responsabilidad. Esa cercanía da a Gemma una mirada menos romántica y más realista del sector, y se nota cuando habla de lo que cuesta explicar una y otra vez a qué te dedicas.
La conversación entra en la parte más personal: críticas, exposición y límites. Qué ocurre cuando las críticas te llegan directamente, cómo aprender a no responder siempre desde el enfado, y dónde poner la frontera cuando amar mucho tu trabajo empieza a ocupar demasiado espacio. Estar muy implicada no debería significar vivir siempre en guardia.
También tocan One Health, salud pública y zoonosis, recordando que el trabajo veterinario va mucho más allá de cuidar animales. Es una conversación que conecta lo profesional con lo emocional, lo individual con lo colectivo, y que deja claro que pedir reconocimiento no es quejarse: es defender un sistema que funciona mejor cuando quienes lo sostienen están bien vistos.
El episodio termina con una pregunta sencilla y profunda: ¿qué necesita la veterinaria para sentirse reconocida? No hay una respuesta única, pero sí la certeza de que empezar a hablar de ello ya es parte del cuidado.
Escucha la conversación completa con Gemma Ticó. Si alguna vez has sentido que tu profesión no se ve como es, este episodio te acompaña.



